El estrés de nuestros padres nos afectaría más de lo que imaginamos. (Internet)
El estrés de los padres podría transmitirse a los hijos que están por nacer, según un estudio realizado por Eric Nestler, de la Mount Sinai School of Medicine de Nueva York (Estados Unidos), y publicado en la revista Biological Psychiatry.
La investigación, realizada con ratones, descubrió que los roedores machos expuestos a estrés crónico traspasan los comportamientos de tensión y angustia a sus descendientes, sobre todo a los que son de su mismo sexo.
“Es importante destacar que estos cambios de conducta solo estuvieronpresentes en la descendencia producida a través de la reproducción natural, y no en los hijos que fueron producidos por fecundación in vitro", indica el estudio.
Además, señala que este descubrimiento “sugiere que la mayoría de las vulnerabilidades relacionadas con el estrés se transmiten a las generaciones posteriores en su comportamiento, en lugar de epigenéticamente".
“Estos hallazgos en ratones sugieren la posibilidad de que parte del riesgo individual para sufrir depresión clínica u otros trastornos relacionados con el estrés puede ser determinada por la exposición del padre al estrés. Así pues, ahora se requiere un estudio directo en los humanos”, añade la publicación.